Rosa Belén León de Mosquera
Nació el 5 de febrero de 1948 en Distrito Urdaneta del Estado Zulia Venezuela (20 de febrero legalmente)
Su esposo (difunto) Andrés Eloy Mosquera por 32 años, sus hijos Marines Mosquera, Maire Mosquera y Andrés Eloy Mosquera (difunto), sus nietos Rosmary, Leonardo, Luisana y Andrea, sus yernos Eliodoro, Darwin y Nelly.
Fue una mujer hermosa valiosa quien Dios le permitió ser bendecida con una hermosa familia, hija, esposa, madre, abuela, hermana, tía y amiga amada de todos los que la rodearon, ejemplo a seguir luchadora trabajadora y con un corazón lleno de alegría y amor para dar lo mejor que tenía siempre incondicionalmente. Siempre ofreciendo todo con el corazón con su alma noble y honesta, con esa sinceridad espontánea y transparente que la caracterizaba, y por eso siempre amada tal y como eras.
Si conociste a nuestra Rosa, seguramente tienes una anécdota que contar sobre ella, ya que, con su carisma, con su risa, con su amor, y con su comida, nos cautivaba a todos a su alrededor. Dedico su vida a la crianza y el amor incondicional hacia su familia. Una de sus actividades favoritas era celebrar juntos en familia la navidad, y cocinar todos juntos para disfrutar sus ricas hallacas, su macarronada y sus dulces especiales.
Le damos infinitas gracias a Dios de haberla tenido en nuestras vidas, ya que ella fue pilar fundamental en nuestra familia, el centro de nuestro hogar y nuestra consentida por siempre.
Nuestra guerrera y ejemplo a seguir. La mujer más fuerte que hemos conocido en nuestra familia. Nos dejas esas ganas de luchar y sonreir aún en circunstancias difíciles en la vida. Pasaste por muchas cosas, dolores del alma y físicas, pero Dios ya te dio La Paz y la tranquilidad de estar en su presencia y con tus amados Andrés tu esposo e hijo y al lado de tus seres queridos.
El vacío que nos deja nuestra Madre, Abuela, Hermana, Amiga, Rosa, Lala, Rosita, es sin duda alguna muy grande. Pero tenemos la confianza que está descansando con nuestro Dios, y que aunque su cuerpo esta ausente y se nos adelantó, la volveremos a ver como el Señor prometió.
Sus hijos, nietos, y demás familiares, les damos gracias a todos sus amigos, por el amor que le brindaron a nuestra amada, les llevamos en nuestro corazón, sobre todo en este momento tan difícil y doloroso para nosotros.
El Señor te Bendiga. Abril, 2026